AUTOESTIMA

RECUERDA QUE NO SÉ QUIÉN SOY

La enfermedad del Alzheimer es un trastorno cerebral progresivo e irreversible que daña lentamente y destruye las células del cerebro, dando lugar a pérdidas de memoria, aptitudes del pensamiento e incluso la capacidad para llevar a cabo las tareas más simples, entre otras funciones cerebrales.

El Alzheimer es el tipo de demencia más común, representando entre el 50 al 80% de los casos de demencia.

Hay que decir que el Alzheimer no es parte de un envejecimiento natural y normal, sino que produce una serie de cambios anormales haciendo que mueran y marchiten las células del cerebro. La mayoría de las personas afectadas son gente de avanzada edad. Apareciendo los primeros síntomas después de los 60 años, aunque ha habido casos con gente de 50 años (inusual).

TRATAMIENTOS PREVENTIVOS

1. Conexión Cabeza-Corazón

Parece que existe una conexión entre las enfermedades vasculares y la del Alzheimer. En algunos estudios donde se realizaron autopsias a enfermos de Alzheimer, en el 80% de los casos padecían también alguna enfermedad cardiovascular.

Esto parece deberse a los fuertes vínculos que tiene la salud del cerebro con la del corazón. El cerebro se nutre de la sangre que le llega del corazón. Cada latido bombea entre el 20-25% de la sangre que llega a la cabeza, donde las células del cerebro utilizan un 20% de los alimentos y el oxígeno que lleva dicha sangre.

2. Ejercicio Físico y Dieta

Hay evidencias que sugieren que el ejercicio físico puede beneficiar a las células del cerebro debido al aumento del flujo de oxígeno que se produce al realizarlo. Además de verse beneficiado el sistema cardiovascular lo que lleva consigo una doble protección.

Junto con el ejercicio, realizar una dieta saludable favorece la salud del corazón. La dieta Mediterránea es un buen ejemplo de ello.

3. Conexiones Sociales y la Actividad Intelectual

Numerosos estudios indican que el mantener fuertes vínculos sociales y mantener una vida mentalmente activa puede reducir el riesgo de Alzheimer.

10 SÍNTOMAS Y SEÑALES DEL ALZHEIMER

La aparición de la enfermedad del Alzheimer es muy variada y no existe un único patrón por el que se detecte. Puede incluso no notarse hasta que haya evolucionado un poco. No obstante, sí hay una serie de síntomas que nos pueden ayudar a detectarla. Si nota cualquiera de ellos, consulte a su médico (redactadas por la Alzheimer’s Association):

1. Pérdida de memoria que afecta a la vida cotidiana.

2. Retos en la planificación o solución de problemas.

3. Dificultades para completar tareas habituales en el hogar, trabajo y ocio

4. Confusión o Desorientación respecto del tiempo y lugar.

5. Problemas con el pensamiento abstracto y espacial.

6. Problemas con el lenguaje tanto al hablar como al escribir.

7. Tendencia a mover las cosas y olvidar donde están.

8. Disminución del juicio o cambios en la toma de decisiones.

9. Retiro del trabajo o actividades sociales.

10. Cambios en el humor y la personalidad.

Cabe precisar y diferenciar estos síntomas característicos del Alzheimer con situaciones normales al envejecimiento humano. A continuación, señalaremos algunas conductas que son normales y otras debidas al Alzheimer.

Conductas debidas al Alzheimer

1. Olvidar citas, encargos, … siempre de hechos recientes.

2. Repetir frecuentemente preguntas a pesar de recibir respuestas.

3. No acordarse donde colocó las cosas: encontrarse el móvil en la basura, el móvil en las zapatillas…

4. Le cuesta recordar nombres de objetos habituales.

5. Preguntarse donde está cuando está en su casa, olvidar el camino a un sitio al que acude con regularidad.

6. Dificultad para realizar gestos simples y familiares.

7. Perder el interés por actividades que antes disfrutaban. Ej: dejar de ver partidos de fútbol de su equipo favorito.

8. No lograr hacer una llamada telefónica u otras tareas fáciles.

9. Ponerse de mal humor de forma brusca y sin motivo.

10. Saber que es un cepillo de dientes pero olvidarse de como usarlo. Es decir, que le cuesta manejar objetos familiares.

Conductas Típicas del Envejecimiento

1. Olvidar a veces nombres o citas, pero recordarlos después.

2. Cometer errores ocasionales al equilibrar cuentas.

3. Necesitar de vez en cuando ayuda para grabar un programa de televisión.

4. Estar confundido acerca del día de la semana, pero darse cuenta más tarde.

5. Cambios en la visión relacionadas con las cataratas.

6. A veces tener problemas para encontrar la palabra correcta.

7. Perder las cosas de vez en cuando, como unas gafas.

8. Tomar una mala decisión en un momento concreto.

9. A veces, sentirse cansado por el trabajo, obligaciones familiares y sociales.

10. El tener una rutina determinada e irritarse cuando esta se interrumpe.

¿QUÉ PAPEL TIENE EL PSICÓLOGO?

Los psicólogos tenemos un papel fundamental, ya que dadas las características clínico-evolutivas de la enfermedad, la persona afectada necesitará estimulación, apoyo y seguimiento.

A la vez, la intensa carga física y emocional en el cuidador precisa de un acompañamiento cercano de contención y apoyo, la familia debe estar informada y recibir guía para entender la situación y actuar de forma saludable y empática.

También el círculo social cercano al paciente se afecta, haciéndose necesario informar e intervenir en muchas ocasiones para evitar el alejamiento o el rechazo tanto al paciente como al cuidador y/o la familia.

FALTA DE COMPRENSIÓN Y ACEPTACIÓN

Los principales problemas psicológicos a los que se enfrentan los familiares son la falta de comprensión de los síntomas y aceptación de la enfermedad. Resulta doloroso ver cómo una persona que en el pasado podía desenvolverse de manera independiente y eficiente, ha perdido varias de estas capacidades, necesitando cuidados constantes.

Los cuidadores, generalmente familiares cercanos, lamentablemente pueden caer en la depresión, perdiendo sus círculos sociales y, en muchas ocasiones, sus empleos debido al cuidado que necesita el ser querido afectado. Se ven sobrepasados por las necesidades que exige el paciente: físicas, emocionales y económicas, por lo que deben tener apoyo que les permita un acompañamiento saludable de la enfermedad.

¿CÓMO HAY QUE TRATAR A LAS PERSONAS QUE PADECEN ALZHEIMER?

Es necesario hacer un cambio global en los patrones de conductas hasta el momento utilizados en el ámbito familiar. Es importante prestar especial importancia a la manera de organizar las actividades de la vida diaria, ya que una característica de esta enfermedad es la falta de juicio, y es aquí, donde la prevención juega un papel fundamental.

Es importante tomar en cuenta situaciones que puedan poner en riesgo su seguridad: pueden salir del hogar sin saber a dónde se dirigen, o puede que olviden llegar a los lugares que les son familiares. Es necesario que los familiares adopten estrategias que ayuden a identificarlo por si alguna de estas situaciones llegara acontecer, tales como bordar en su ropa sus datos personales como el nombre, la dirección y algún teléfono de referencia, que el paciente porte una placa en la que sus datos estén especificados, ya sea en forma de brazalete o medalla, dejar en su cartera o monedero una pequeña nota de identificación que incluya referencias de la persona a quién se pueden dirigir.

La estimulación cognitiva es importante, por ejemplo, hacer un rompecabezas, pintar, dibujar, resolver crucigramas, sopas de letras, lectura y escritura, entre otras actividades. También es importante motivar la interacción social, promover su participación en actividades sociales como juegos de mesa y reuniones familiares.

No se deben descuidar cuidados de higiene y realizar actividad física diaria. Si se ve necesario, recurrir a la ayuda de fisioterapia.

Si bien el Alzheimer es una enfermedad que no tiene cura, hay muchas terapias que coadyuvan a brindar al paciente y familia una mejor calidad de vida.

La familia tiene un rol importante, incluyendo al paciente, en las actividades familiares. En los pacientes que se retraen socialmente, el deterioro de la enfermedad es más marcado, aquí juegan un rol importante los centros de apoyo que brindan cuidado al adulto mayor estimulando y potenciando las capacidades que el paciente conserva, facilitando su integración al grupo social y familiar.

Libros recomendados del Alzheimer:

“La enfermedad del Alzheimer”. National Institute of Aging.

“Guia para quienes cuidan a personas con Alzheimer”. National Institute of Aging

Más información en https://www.alzheimer.com.es

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